El arzobispo de Tucumán, Monseñor Carlos Sánchez, se pronunció con dureza por el asesinato de Abigail Riquel y por los acontecimientos que se dieron a consecuencia del hecho.
A criterio del religioso, el linchamiento hasta la muerte que ejecutó una horda contra el sospecho de haber violado y asesinado a la niña de 9 años se dio a consecuencia de un Estado ausente. "Asistimos conmovidos y consternados por la forma de realizar 'justicia' en manos de la gente. Tanta violencia es manifestación de impotencia ante muchas situaciones de abandono del Estado y del manejo de la Justicia", afirmó Sánchez, mediante un comunicado.
El arzobispo manifestó, además, su acompañamiento en el dolor a la familia y a los vecinos de Abigail.
Seguidamente, solicitó que los responsables de conducir los destinos de la provincia asuman un compromiso ante la situación de inseguridad en Tucumán. "Pedimos a las autoridades de los tres poderes del Estado que trabajen para resolver con lucidez, responsabilidad y acciones concretas el problema de la inseguridad, la violencia, la impunidad y la injusticia", afirmó.
Finalmente, pidió al gobernador, Juan Manzur, que acepte propuestas de diversos espacios y, en ese sentido, adelantó la participación de la Iglesia católica. "Hacemos un llamado a la paz, a la concordia; y solicitamos a las autoridade que convoquen al dialogo a las instituciones de nuestra sociedad. Y nos ponemos a disposición para trabajar juntos en la búsqueda del mejor camino para nuestra sociedad", cerró Monseñor Sánchez.